Una intervención quirúrgica puede dejar cicatrices postoperatorias y, en algunos casos, adherencias, cuya formación forma parte del proceso normal de cicatrización. Hay que tener en cuenta que cada persona responde de forma distinta, en función de diferentes factores.
Influyen, por ejemplo, el tipo de cirugía realizada, la presencia de patologías previas, la genética, la edad, la exposición solar y el cuidado que se ponga en el manejo de la herida.
En este artículo veremos qué son las adherencias y las cicatrices, y cuáles son los hábitos recomendables para mejorar el aspecto de las cicatrices postoperatorias y ayudar a reducir las adherencias. También repasaremos los tratamientos indicados cuando se trata de cicatrices y adherencias más complejas.
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Qué son las adherencias y las cicatrices y por qué se forman
Las cicatrices aparecen para reparar el tejido cutáneo después de una intervención quirúrgica, una quemadura u otro traumatismo. Existen distintos tipos: pueden ser planas y de un color similar al de la piel circundante; hipertróficas (más gruesas); queloides (se extienden más allá de los márgenes de la herida); atróficas (con hundimientos, como las marcas del acné) o retráctiles, cuando la piel queda muy tirante.
Las adherencias, en cambio, son tejido fibroso rico en colágeno que puede formarse en exceso tras una operación y que une órganos, músculos o tejidos que, en condiciones normales, deberían permanecer separados.
El riesgo de desarrollar adherencias aumenta después de cirugías abdominales o pélvicas y también como consecuencia de una infección postoperatoria.
Qué problemas pueden causar las adherencias y las cicatrices postoperatorias
En muchos casos, cicatrices y adherencias no provocan síntomas relevantes. Aun así, puede ocurrir que el paciente note dolor agudo o crónico y aparezcan problemas funcionales.
Por ejemplo, en el caso de adherencias abdominales, pueden presentarse molestias digestivas u obstrucciones intestinales. Si hay adherencias pélvicas, algunas mujeres pueden experimentar dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia).
Cómo ablandar las cicatrices y reducir las adherencias con productos tópicos específicos
Para ablandar las cicatrices, hacerlas menos visibles y aliviar las molestias asociadas a las adherencias, es clave utilizar productos tópicos formulados para este objetivo.
El uso diario ayuda a mantener la piel bien hidratada, disminuye la formación de tejido cicatricial fibroso y contribuye al proceso de regeneración cutánea.
Entre las opciones más eficaces destacan Revée Scar Gel y Revée Oil, dos productos desarrollados específicamente para mejorar el aspecto de las cicatrices y ayudar a reducir las adherencias postoperatorias. Veamos sus características y cómo utilizarlos.
Revée Scar Gel
Es un gel de silicona 100%, ideal para el tratamiento de cicatrices. La silicona mejora el aspecto de las cicatrices creando una barrera protectora que ayuda a mantener un nivel óptimo de hidratación en la piel.
Basta con aplicar una pequeña cantidad sobre la cicatriz, extendiéndola suavemente, 2 veces al día durante al menos 8 semanas, para ablandar las cicatrices postoperatorias y ayudar a prevenir la formación de cicatrices hipertróficas y queloides.

Revée Scar Gel – gel tópico de silicona 100% para cicatrices, Producto Sanitario
Revée Oil
Un producto específico para ablandar e hidratar cicatrices, recomendado por cirujanos, es Revée Oil: un aceite cosmético seco de rápida absorción, formulado con Rosa Mosqueta y aceite de Almendras Dulces, en sinergia con una selección de aceites de origen vegetal y enriquecido con Vitamina E pura, un conocido antioxidante cosmético. La combinación de estos ingredientes favorece la regeneración celular y ayuda a mantener la piel elástica y nutrida.
Este producto contribuye a que las cicatrices sean menos visibles y ayuda a reducir las adherencias manteniendo la piel flexible e hidratada. Se recomienda aplicarlo dos veces al día directamente sobre la cicatriz o la zona con adherencias, masajeando con movimientos circulares hasta su completa absorción.
Qué otros tratamientos ayudan a combatir cicatrices y adherencias
Movilización manual del tejido cicatricial
Para tratar marcas quirúrgicas más evidentes y adherencias especialmente molestas, puede ser útil recurrir a un tratamiento manual, que debe realizar un fisioterapeuta o un especialista.
En concreto, la movilización manual de la cicatriz ablanda el tejido cicatricial, ayuda a “liberar” adherencias entre tejidos y mejora la circulación sanguínea en la zona, favoreciendo la recuperación.
Terapia láser
En cicatrices hipertróficas o queloides, uno de los tratamientos más avanzados es el láser, que puede reducir la visibilidad de la marca quirúrgica, mejorar la flexibilidad del tejido y disminuir adherencias superficiales.
Tratamiento con ultrasonidos
La terapia con ultrasonidos utiliza ondas de alta frecuencia para calentar los tejidos y estimular el flujo sanguíneo. Se emplea con frecuencia para ayudar a “romper” adherencias, reducir rigidez y dolor asociados a las cicatrices y promover la recuperación de tejidos profundos.
Corticoides y cirugía
En algunos casos, las cicatrices hipertróficas o queloides requieren infiltraciones de corticoides, que actúan en las capas subcutáneas como la dermis.
Cuando cicatrices o adherencias provocan disfunciones o dolor intenso, puede ser necesaria una intervención quirúrgica para retirar tejido cicatricial, liberar adherencias y remodelar la cicatriz con el objetivo de mejorar también su aspecto estético.
Consejos útiles para prevenir cicatrices y adherencias tras una operación
El cirujano que ha realizado la intervención será quien ofrezca primero las indicaciones más importantes: cómo mantener la herida limpia y cómo y cuándo aplicar los productos tópicos.
En cicatrices recientes conviene evitar movimientos bruscos y la exposición al sol, ya que puede provocar hiperpigmentación y hacer la marca más visible. Es fundamental aplicar siempre un protector solar de amplio espectro como Revée Sun Care 50+ y cubrir la cicatriz.
No se deben manipular las cicatrices aunque piquen. Para aliviar esa molestia, pueden utilizarse productos hidratantes específicos como Revée Oil y Revée Scar Gel, mencionados anteriormente.

Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tarda una cicatriz en mejorar?
No existe un tiempo estándar, porque cada persona responde de forma diferente al proceso de cicatrización. Por lo general, se necesitan entre 2 y 6 meses para notar una reducción del enrojecimiento y la tirantez, y hasta 1 o 2 años para una mejora más evidente.
¿Las adherencias se pueden eliminar por completo?
Las adherencias pueden reducirse o controlarse con tratamientos como masajes, ejercicios de movilización y productos específicos como Revée Oil y Revée Scar Gel, que ayudan a mejorar la elasticidad de la piel. En casos más graves, con dolor o complicaciones importantes, puede ser necesario un tratamiento más invasivo, como la cirugía.
¿Cuándo hay que recurrir a la cirugía plástica?
Se recurre a la cirugía plástica cuando las cicatrices quirúrgicas son muy visibles o existen adherencias dolorosas que no han respondido a tratamientos no invasivos.
El cirujano plástico puede remodelar o reducir la cicatriz, mejorando tanto el aspecto estético como la funcionalidad de la zona afectada.
Conclusiones
Cada paciente vive el proceso de recuperación tras una intervención quirúrgica de forma totalmente individual, según factores como el tipo de operación, los antecedentes familiares, la respuesta del sistema inmunitario, la presencia de patologías previas y el cuidado de la herida.
Es fundamental seguir las indicaciones del cirujano y usar productos tópicos específicos como Revée Scar Gel o Revée Oil para hidratar la piel y favorecer la recuperación.
Si las cicatrices o las adherencias no mejoran, conviene acudir a un especialista, que probablemente recomendará tratamientos más específicos y, en algunos casos, invasivos.
Para más información sobre los productos Revée, escribe a info@revee.it. Responderemos a cualquier consulta lo antes posible.
Artículo revisado por la Dra. Elena Lucattelli, especialista en Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética, médico adjunto en el Hospital Franchini (Santarcangelo di Romagna, RN, Italia) y también en ejercicio privado en Bolonia (BO, Italia) y San Marino.